domingo, 21 de julio de 2013

Cursos de verano

Todos los veranos busco algún curso interesante para hacer. Por varias razones: se conoce por lo general a gente muy interesante, contactas con nuevos profesores que pueden darte otro punto de vista a las obras que estás tocando, conoces ciudades nuevas,... vamos, todo ventajas.

Durante varios años estuve enamorada de un curso que hay en Santiago de Compostela (Música en Compostela). Es un curso exclusivamente de música española, con todas las especialidades que se os ocurran, pero centrado en música española (canto, piano, cámara, órgano, coro, composición, guitarra,...) El primer año que lo hice duraba tres semanas donde todos convivíamos en una residencia universitaria e íbamos a clase de lunes a sábado. Como un campamento para adultos!!




(Ya sé que la foto es del año pasado... no he encontrado la portada de este año)


Allí conocí a un montón de gente estupenda de todo el mundo. Y por eso volví al curso otros dos años más, y después, siempre vuelvo a visitar a la gente. Somos como una gran familia de músicos repartidos por el mundo :)

Pero como hay que buscar nuevos horizontes, hace dos años cambié radicalmente y me fui a hacer un curso a Bélgica, con la que después sería mi profesora del Máster, Katia Veekmans. Éramos pocos alumnos (12 exactamente) pero fue un gustazo de curso: dos belgas, una griega, un alemán, dos franceses, dos españolas, dos holandeses, una china,... de lo más variadito!!! Un curso pequeño pero intensivo. Una semana dándolo todo desde las 7 de la mañana a las 7 de la tarde. Sin descanso!!

Este año no tenía intención de hacer nada, porque estoy bastante ocupada con los trabajos del Máster, pero a última hora descubrí una Masterclass en Madrid con un pianista al que había escuchado en Coruña y que en su momento me gustó, aunque no me llamó especialmente la atención. Como sólo era un día de clases, decidí apuntarme. El curso forma parte de las actividades de verano de Centro Superior de Enseñanza Musical Katarina Gurska.

El profesor en cuestión era Eldar Nebolsin. El hecho de que sea de Uzbequistán y que hubiera estudiado en la Reina Sofía con Bashkirov me daba muy buenas garantías de un buen curso... aunque tenía en mente la frialdad rusa a la hora de tocar. Pero allí fui el pasado viernes, expectante con la Sonata D960 de Schubert.



Madre mía!! no sabéis el nivelón que había en el curso!! Por la mañana escuché la Kreisleriana de Schumann, la Waldstein de Beethoven y un trozo del Concierto nº 1 de Brahms. Y después de mis clases, escuché la Sonata nº 5 de Skriabin y la Sonata en fa # menor de Schumann. Maravilloso todo!!




Y qué decir del profesor!! Todas las ideas sobre la rigidez y frialdad que tenía en mente desaparecieron. Era todo musicalidad, calidez, preocupación por los fraseos, por el sonido, por los pedales, por transmitir... Obviamente en cualquiera de los alumnos había muchísima técnica, si no, no puedes meterte en semejantes barbaridades de obras!! Pero a los alumnos "teclillas" (como yo llamo a los que tocan y tocan y tocan sin transmitir apenas nada) les corrigió insistentemente la manera de tocar.

No voy a meterme en tecnicismos, pero os diré que salí encantada de la experiencia!!

Ahora toca seguir estudiando!!! jejeje!!!

Un beso a tod@s y feliz domingo!!!

POR CIERTO!!! Pasad el cursor porque no se ven bien los enlaces... pero los hay!! :)

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